lunes, 13 de febrero de 2012

Falsa identidad


No es el título de la última película de intriga de Hollywood, se trata de una realidad más castiza que asoma por la prensa con bastante frecuencia.
Desde hace años, sin visos de ser atajado, muchos políticos españoles deciden crearse una identidad a su medida, elaborando currículos engordados donde las carreras caen el cielo sin pasar por las aulas.
El caso más sonoro fue hace años, Roldán, el ex-director de la Guardia Civil, licenciado fantasma en varias materias. 
A lo largo del tiempo, como un gotera molesta que no cesa, van cayendo nombres, en diferentes formaciones políticas, que adornan con creatividad y alevosía sus trayectorias académicas. Se ha puesto de moda poner la frase " estudios en...." para poder siempre alegar que uno se matriculó o que leyó un par de libros de dicha licenciatura. 
Yo soy de los que considera que la función pública debería exigir titulación para ejercer ciertos cargos, en algunos incluso el dominio de idiomas; opinión que algunos encuentran elitista. No creo que en un país donde miles de jóvenes y no tan jóvenes universitarios están parados o emigrando, sea de recibo que muchos cargos públicos los ocupen personas con escasa formación académica y nula trayectoria profesional en otro campo que no sea la política de partido. 
Esta es una discusión abierta que debería debatirse en profundidad pues los resultados de la gestión indican que algo no va bien por las altas esferas del poder. Se nos exige cada vez más a los ciudadanos y no tanto a los que nos gobiernan. Falta simetría en la relación político-ciudadano.

No obstante, lo que no alberga matiz alguno es la tomadura de pelo de alguien que miente en su CV, negando sus orígenes y tratando de enmascarar sus carencias formativas. Sean José Blanco, Elena Valenciano o Tomás Burgos, no son admisibles estas ambigüedades en las biografías personales. 
Mientras en Alemania dimiten ministros por plagiar partes de una tesis y en el Reino Unido lo hacen por multas ocultas de hace una década, aquí seguimos tragando carros y carretas. 
Ya ni siquiera pedimos que cumplan sus promesas electorales, nadie lo hace al pie de la letra, tan sólo que no mientan sobre su identidad. 
¿Es mucho pedir? Vista la nula reacción de los partidos parece que sí, ya lo saben, no se esfuercen en estudiar y formarse, mientan, que el papel, al menos en España, lo aguanta todo. 
A estos políticos les pediría que se quitaran la careta y se mostraran tal cual son, que no se avergüencen de sí mismos que ya lo hacemos nosotros por ellos.

13 comentarios:

  1. Cuanta razón. Pero como son demasiados nunca remitirán que se les acabe el chollo. Como a un ministro no se le pide titulación alguna y al funcionario al que el manda ha tenido que ganarse el puesto luchando contra gente muy preparada?
    Vergüenza.

    ResponderEliminar
  2. Hoy en día es muy fácil plagiar algunos certificados. De hecho, hace unas semanas vi cómo me imprimían el certificado de un curso que había hecho en diciembre "sobre la marcha" y nadie lo firmaba o sellaba físicamente (la firma y sello aparecían ya impresos directamente como parte de la imagen). Yo tuve que pedir a los de secretaría que por favor me lo sellaran por si tenía que presentar el certificado fuera de la localidad o del ámbito nacional ya que me resultaba extraño.

    Por otra parte, referido a la cuestión que planteas en este post, muchas veces independientemente de cv falsos, se habla del enchufe en oposiciones pero otras tantas veces se ve que hay enchufe también en estas agencias de búsqueda de trabajo. He oido el caso de una persona que se fue a dar de alta con su CV en un portal y aunque reunía los requisitos de un determinado puesto de trabajo, su solicitud de incripción fue denegada. Es más, no le dieron ningún motivo de denegación lo que resulta raro salvo que ya tuviesen medio concedida la plaza.
    Por otra parte, hay falsos empleos que se ofertan. A un amigo mío lo llamaron para cubrir un puesto de teleoperador y ese puesto no existía.

    En fin, creo que hay que tener mucho cuidado hoy en día porque con todos los avances tecnológicos, hay mucha facilidad para publicar información falsa tanto en la oferta como en la demanda.

    Felicidades por el blog y este post.

    ResponderEliminar
  3. ¡Atención a la gramática, César Cabo! Yo soy de los que considera...

    REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
    «4.12. yo soy de los que, tú eres o vos sos de los que + verbo. Se trata de una construcción partitiva en la que se ha elidido el indefinido uno (soy [uno] de los que, eres/sos [uno] de los que)...; así, el verbo de la oración de relativo deberá ir, preferentemente, en tercera persona del plural, en concordancia estricta con su sujeto gramatical, que es el relativo plural los/las que: «Soy de los que piensan que solo la vida intensamente vivida merece la pena» (Rojo Matar [Esp. 2002]); menos recomendable, aunque admisible, es poner el verbo en tercera persona del singular, concordando con el indefinido elidido uno: «Yo soy de los que cree que a la historia no la para nadie» (Herrera Casa [Ven. 1985]); pero debe evitarse la concordancia en primera o segunda persona del singular: «Soy de los que pienso que este es un proceso que se tiene que hacer bien» (Vanguardia [Esp.] 18.8.94).»

    ResponderEliminar
  4. Yo soy funcionaria. Profesora Titular de Universidad. Para aprobar mi oposición mi curriculum tuvo que pasar por un comité evaluador externo de calidad (ANECA). Presentar mi curriculum con todas las certificaciones que exigen me llevó 6 meses de trabajo. España es uno de los países europeos con más burocracia enfocada a evitar el fraude en documentos públicos. Es algo que aplican a rajatabla a los ciudadanos de a pie cada día y es la causa de que en mi trabajo yo llegue a invertir, a veces, días enteros solo en gestiones burocráticas. Que al final el fraude venga de los que construyen ese sistema es un insulto.

    ResponderEliminar
  5. Feliz día de San Valentín César blue eyes!
    Una seguidora

    ResponderEliminar
  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  8. Aplaudo todo lo relativo a la mentira de los políticos en su CV.

    Sin embargo, y éste es un gran SIN EMBARGO, me parece una absoluta barbaridad y aberración demócrática lo que propones de que se exija alguna titulación para poder ejercer un cargo electo (entiendo que has pretendido decir electo aunque has dicho público, que no son lo mismo y sí lo apoyaría en el caso de cargos públicos nombrados por cargos electos).

    Es decir, a un cargo electo se le puede exigir que a la hora de nombrar cargos públicos lo haga escogiendo entre aquellos que estén cualificados para ello.

    Pero en lo que se refiere a cargos electos, la democracia se basa en que TODOS los ciudadanos somos iguales tanto para votar como para ser votados y elegidos. Serán los votantes los que en todo caso puedan valorar si un candidato no merece su confianza porque no lo consideren suficientemente preparado (contando para ello con información fiel y veraz sobre su CV). Pero regular que solo teniendo una determinada titulación puede uno optar a presentarse a unas elecciones al cargo que sea, destruye los pilares básicos de la democracia. Lo siguiente sería restringir el derecho al voto solo a aquellos que consideremos lo suficientemente preparados o inteligentes para comprender las propuestas de cada partido y sus implicaciones (lo cual visto el resultado de las últimas elecciones incluso a mi me resulta apetecible, pero entonces habría que dejar de llamarlo democracia y llamarlo otra cosa).

    ResponderEliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  10. no conocía tu blog aunque sigo tus diferentes apariciones en los medios de comunicación por paralelismos con los argumentos que defiendes con tanta convicción, educación y elegancia.
    he llegado hasta aquí gracias a tu cuenta personal de Twitter y a los enlaces del blog que publicas periódicamente a cada actualización.
    lo cierto es que estoy del todo de acuerdo con la reflexión de las lineas anteriores.

    en España siempre hemos tenido un problema con nuestra clase política. acceden al poder diversos personajes que no están ni estarán nunca lo suficientemente preparados para el cargo. aunque eso plantee la cuestión sobre que baremo hemos de utilizar para calibrar la calidad de su formación.
    tengo 20 años y veo que mi generación se desilusiona con la clase política, al fin y al cabo no son más que juegos sociales y un compendio de favoritismos los que eligen a un político.
    no considero justo que me represente alguien cuya integridad haya sido puesta en duda, en el ámbito que sea. un político ha de saber que esta expuesto y que se debe a sus votantes y actuar conforme a eso.
    actitudes deshonrosas por parte de ellos hacen que los ciudadanos no confiemos en el sistema, un sistema que se desmorona por momentos.

    hacen falta más voces como la tuya que ayuden a desenmascarar la situación política que atraviesa nuestro país.

    un beso.

    ResponderEliminar
  11. Supongo que paralelamente a la democracia como en las oposiciones también existe los baremos de méritos, las habilidades. Yo sí creo que antes de presentarse tendrían que pasar por unos filtros o unas pruebas.

    Yo creo que se necesita una preparación previa para ver si la persona/s es/son capaces de estar al mando de un cargo público o...de un país.

    por cierto, muy caras las clases de Patxi López de Euskera, qué bien se lo pasan mientras que hay gente que no llega a fin de mes.

    Y un curso de CCC no le hubiese salido más barato? digo yo vamos.

    Saludos César!

    ResponderEliminar
  12. http://www.youtube.com/watch?v=I-CJ8-XQQFY&feature=related

    ResponderEliminar
  13. Cesar, guapito, vuelve y da algo de vidilla a las redes que sin ti esto no es lo mismo. Esto es muy aburrido sin ti, no te olvides de tus fans porfaplease!
    Twitter está de aburrido que no es ni normal :-(
    Carga energías pero vuelve por favor, vuelve pronto.

    ResponderEliminar