viernes, 27 de enero de 2012

Justicia de corral


¡Culpable! gritan muchos, ¡Inocente! claman los contrarios. El grito de guerra se extiende en estos últimos tiempos en torno a juicios de gran repercursión.
La sentencia sobre el asesinato de Marta del Castillo ha desatado las iras de buena parte de la opinión pública española y de gran parte de la prensa. Se plantea la pregunta trampa del millón, ¿es justa la justicia española?
Es un tema delicado, donde entran en liza las vísceras y cuesta discernir entre el deseo y la realidad, el sentimiento y la razón. 
Al parecer, por lo que cuentan los entendidos, el sistema jurídico español si peca de algo es de garante  para proteger al máximo al acusado a la hora de ser juzgado. Se trata de evitar que ocurran casos de condenas a inocentes, aparentemente más frecuentes, por ejemplo, en Estados Unidos. 
Ante la duda, es razonable no imponer todo el peso de la ley como un mazazo sobre el juzgado, pero la laxitud en la aplicación de las penas, una vez emitidas, genera notoria desconfianza.
Otros países de nuestro entorno tienen condenas de cadena perpetua, y no creo que en España hubiera un rechazo muy mayoritario a estas condenas para casos de terrorismo brutal y despiadado como el 11M o las atrocidades de ETA. 
No es comprensible que alguien asesine a 15 personas y en 15 años ande dando vueltas por el centro comercial, no es ley de talión, es búsqueda de la justicia y de la responsabilidad de los actos. 
Lo que resulta muy chirriante son los juicios paralelos, a favor y en contra, a los que asistimos en los últimos meses con tanta figura pública desfilando por los juzgados. Camps, Matas, Garzón, Urdangarin, Blanco, más casos sangrantes como el mencionado de Marta del Castillo, o el de Sandra Palo hace pocos años. Este clamor popular demuestra que la justicia es un tema que toca las conciencias y los corazones de los ciudadanos.

¿Qué se puede hacer al respecto? 
El PP ha anunciado que revisará el sistema de nombramiento de los jueces del CGPJ, revirtiendo la situación a la de 1985. Sin ser perfecta,  resulta más lógico que los jueces, profesionales de carrera que acceden por oposición, se elijan entre ellos, por aquello de la famosa y utópica separación de poderes. 
Tampoco estaría mal un debate social y político sobre la conveniencia de mantener los jurados populares.
El caso Camps, sin valorar la sentencia, muestra la evidente inconsistencia de que personas sin cualificación ni conocimientos jurídicos decidan sobre materias de gran impacto social. De esta manera, una mala sentencia se puede diluir más fácilmente que si la emiten jueces preparados para ello. 
Hay mucha tarea por hacer, lo importante es evitar que la justicia siga siendo una especie de Circo Romano, para eso, señores, ya tenemos el fútbol. 

6 comentarios:

  1. Yo sólo quería la escena de la película V en la que el enmascarado la prepara una tostada con un huevo encima y le habla de cosas. La frase de: "los dirigentes deberían temer a los ciudadanos y no los ciudadanos a sus dirigentes..." bla, bla, bla, en cambio de esto esta tarde he estado pervirtiendo menores estilo Sócrates.

    ResponderEliminar
  2. No solamente preocupa el tema de los juicios de las figuaras públicas y si la justicia es o no más benévola con ellos que con un ciudadano anónimo, sino que por poner un ejemplo, los joyeros de Madrid piden cambiar la ley de enjuiciamiento.

    Estos días atrás en las noticias nos han informado del enorme número desmesurado de atracos a joyerías que se producen a diario en España.
    El gremio de los joyeros de Madrid han pedido , en su reunión con los responsables policiales y la delegada del Gobierno, una reforma en la Ley de Enjuiciamiento para que los ladrones no estén en la calle hasta el momento en que se celebre el juicio y así evitar la reincidencia en los atracos.

    También se debería mejorar la ley de violencia de género que hoy por hoy es insuficiente, reforzando sus mecanismos de protección tras haberse mostrado durante los últimos siete años como un instrumento insuficiente para combatir esta terrible lacra social.

    Como bien dices, hay mucho por hacer.., somos un pais en constante evolución, y la ley debe renovarse, o en muchos casos modificarse., nuetra "justicia", depende de ello.

    ResponderEliminar
  3. El tema que planteas es bastante complejo. Cuando uno ve las injusticias que se producen, claro que hay muchas personas que queremos que se endurezcan las penas. Creo que Aristóteles decía que la ley es la razón desprovista de pasión. Pero con tanta amargura que hemos sufrido, dan ganas de subirlas al máximo.
    Aunque no tengo nada que ver con el mundo de derecho, como ciudadana, sí pienso que se tendrían que igualar más o menos las penas en toda Europa, es decir, que sigamos una misma política. Y también me gustaría que hubiese todavía más cooperación entre los países.
    A mí me llama la atención cuando, criminales de otros países son encontrados casi siempre en Canarias o Andalucía. No obstante, en muchas ocasiones, ha pasado mucho tiempo.

    También me parece grave, que muchos turistas ingleses o de otros países vengan a España a pasárselo bien, se tomen alcohol de más, en algunos casos son muy conflictivos y la ley es suave con ellos cuando tienen actuaciones violentas.

    Y se tendría que endurecer todavía más las penas a gente que conduce bebida y causa accidentes en los que mueren inocentes.

    En fin, yo apoyo el endurecimiento de las leyes en temas que afecten a menores o a la violencia de género. También, en negligencia en la actuación judicial.

    Ya por último, me gustaría que hubiese una política más rápida conjunta entre los países europeos que velase por nuestra seguridad. Se está hablando de endurecer las penas pero pienso que tendríamos que revisar también la seguridad que nos proporciona el estado. ¿Es buena? ¿Podrían mejorar?

    Saludos y felicidades.

    ResponderEliminar
  4. César como siempre: demagogo narcisista y sin gracia.

    ResponderEliminar
  5. César tiene mucho talento a la hora de escribir y parece simpático. Ojalá conociera a alguien parecido a él, parece un hombre con principios, la cabeza bien amueblada y con educación a la hora de dirigirse a todo el mundo. Y con buena conversación.
    Se agradece que abra los comentarios al público en general.
    Gracias César! Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Siempre he dicho que si hay cuando uno va a votar unas cortinas es para las parejas que piensan distinto.

    Mi opinión para los condenados y basándome también en la serie de El Guardián, que guardo en la memoria por falta de megaupload, que los que cometan un delito hagan trabajos sociales supongo que habrá casos extremos en que esto no se pueda aplicar pero con esto se reduce el gasto público y hace que el que ha cometido el delito desarrolle algo de empatía

    ResponderEliminar