miércoles, 11 de enero de 2012

Cielos agitados


Volar en España se ha convertido en los últimos tiempos en una tarea que requiere de grandes dosis de paciencia y comprensión.
No voy a profundizar hoy en mi supuesto "libro", el control aéreo, pues a estas alturas todos saben que algo se ha agitado, y mucho, en ese ámbito recientemente y, con independencia de lo que opinen, nos ha quedado claro que hay severas turbulencias en la gestión del espacio aéreo español.
Entre los retos de la nueva ministra de Fomento está el poner orden en una Navegación Aérea que encuentra muy revuelta; las cuentas más saneadas pero con un servicio mejorable, estamos a la cabeza de Europa en retrasos, y una seguridad rebajada. Confiemos en la que la sensatez y la racionalidad guíen la actuación de Ana Pastor, dejando atrás años de gestión visceral y desmedida.
Hoy quiero poner de manifiesto que todo lo que nos llega como ciudadanos de a pie sobre el sector aéreo español es bastante inquietante.
No pasa semana sin que uno de los superfluos aeropuertos españoles se quede sin pasajeros por abandono de las compañías aéreas. Cual castillo de naipes se desmorona el sueño "una ciudad un aeropuerto" que tan bien refleja esa fiesta de país nuevos ricos que ahora nos está tocando pagar.
Debería afrontarse desde la Administración Central, con valentía y visión estratégica, la necesidad real aeroportuaria de una nación volcada en el tren de Alta Velocidad desde hace más de una década. 
¿Cuántos aeropuertos necesitamos? ¿Cuáles nos podemos permitir? Ojalá que alguien se atreva a coger ese toro por sus cuernos y a domarlo, con visión de Estado y no con visión de político oportunista y derrochón.
Por otro lado, las compañías aéreas locales están sufriendo una gran conmoción interna, adaptándose con indigestión al nuevo panorama de crisis.

Iberia sufrió hoy una nueva jornada de huelga; pilotos y empresa parecen incapaces de llegar a un acuerdo, en este caso parece que son los gestores quienes no se bajan de un burro que no necesariamente ha de ser lo mejor ni para la empresa ni para los trabajadores. El tiempo dirá si la nueva línea de bajo coste, Iberia Express es un éxito o la tumba de una compañía que parece renunciar definitivamente a ser aerolínea de referencia a nivel mundial.
¿Cómo es posible que siendo España una potencia turística mundial con 57 millones de visitantes en 2011 no tengamos una aerolínea de las primeras del mundo? Tenemos líderes mundiales en telefonía y en banca pero no en aerolíneas, resulta evidente que algo se ha hecho muy mal en el sector cuando las condiciones eran más que favorables.
La Spanair de toque escandinavo, catalanizada hace poco, busca ahora darse aires qataríes para sobrevivir a esta época de penurias económicas. Lleva a sus espaldas unos cuantos Eres y la cosa no apunta muy bien.
Air Europa anunciaba hoy expedientes de regulación de empleo dentro del pulso que su presidente, Juan José Hidalgo, sostiene con los pilotos. Otra compañía en la cuerda floja.
De Air Nostrum se oyen también rumores de problemas financieros acuciantes, lo cual deja el balance del estado de salud de las aerolíneas nacionales en tendente al coma aéreo.
En medio de este panorama se nos aparece el caballo de Troya de la aviación, Ryanair, que ha puesto patas arriba el sector. 
Muchos se congratulan por la democratización de los viajes en avión que ha supuesto su modelo de negocio, olvidando, que tras esas tarifas baratas, se esconden condiciones laborales abusivas, fiscalidad creativa, mal servicio, múltiples denuncias y multas, subvenciones, chantaje a las Administraciones locales, y un largo etcétera de desmanes que como pasajeros no parecemos querer ver.
Algo pasa en los cielos españoles y no estaría de más que los ministros de Fomento y Turismo formaran una plataforma para estudiar como recomponer una situación muy viciada y que se cierne como amenaza sobre nuestro sostén económico: el turismo.
El turismo nunca nos ha fallado, no le fallemos a él. 
Consigamos que volar en España vuelva a ir sobre alas y no sea está aventura actual donde la incertidumbre acecha.
Yes, we fly!


8 comentarios:

  1. Me pregunto cuándo pasará lo que dices. Parece que estamos pidiendo algo fuera de lo normal cuando es de lo más normal: tener un transporte de calidad y adecuado no sólo para nuestro turismo sino para nosotros mismos.

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  2. Una cosa es el low cost y otra el low cost por el low cost, que no es posible que cueste lo mismo un viaje de avión que uno de autobús o tren, y hay que ver la cantidad de ventajas que tiene el avión frente a los otros medios de transporte. Lo de los billetes a 20 euros no sé si estará muy bien pero aun sin ser contable a mí no me salen las cuentas, como decía mi abuela: que nadie da duros a pesetas

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  3. http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=w_zBcvDgWos

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  4. ese video es muy fuerte, da miedo todo lo que pasa y de lo que no nos enteramos. Estoy alucinando.

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  5. Enhorabuena Cesar. La aviación en España se está pudriendo. El menor de los males seria conseguir una España de dos velocidades como en Europa, pero lo veo poco probable. Parece ser que nuestro país es de una sola velocidad y ésta no es la que debe tener un país con proyección, desarrollo, futuro mejor...

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  6. Parece mentira que dediquemos tanto tiempo a hablar de temas menores y no se trate con seriedad y profundidad la crisis del sector turístico/aéreo en España. Aeropuertos fantasma, compañías en horas bajas, despidos, etc... con record de turistas, una pésima planificación y poco apoyo por parte del Estado es lo deja entrever todo esto.

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  7. Destaco este trozo escrito por Cesar en esta entrada, ya que hoy ha saltado la noticia del cierre de Spanair., y sus palabras son premonitorias...

    "La Spanair de toque escandinavo, catalanizada hace poco, busca ahora darse aires qataríes para sobrevivir a esta época de penurias económicas. Lleva a sus espaldas unos cuantos Eres y la cosa no apunta muy bien."

    Pues bien, ya lo apuntaba César, la cosa no pintaba muy bien.,dos mil y pico personas se van a engrosar las listas del paro con el cierre de Spanair., una pena, lamentable la verdad!

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  8. Recordando cierres de aerolíneas, fue una pena cuando se cerró Futura Airlines. Era una aerolínea que a mí me gustaba bastante. Las veces que viajé con ellos, la tripulación española que nos atendió siempre fue muy agradable.

    César, tienes talento para presagiar, ahora sólo te falta la varita de zahorí para encontrar la solución y saber dónde está el agua, la fuente de vida. Saludos.

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